Sociabilizarse o producir: la cerveza como punto de discordia

Ciencia

07 de Diciembre del 2011

Originaria de las antiguas Egipto, Elam (actual Irán) y Sumeria (actual Irak), y producida ya hacia el 4000 A.C. Tal es su popularidad que algunos expertos la han considerado un excelente indicador de la “actividad social” de las personas, en alusión a su habitual consumo en distintas reuniones sociales.

Sin embargo, un estudio llevado a cabo en el 2008 por el doctor Grim, de la Universidad de Palacky (República Checa), ponía en entredicho la idoneidad de su consumo. Así, el doctor Grim descubrió, en un estudio llevado a cabo con ecologistas de aves de la República Checa, que la producción científica de éstos (medida en número de publicaciones científicas) disminuía conforme el consumo de cerveza de éstos aumentaba (ver gráfico adjunto). Según el doctor Grim, el alcohol disminuye la capacidad cognitiva de la gente, disminuyendo su productividad, observación que quizá a pocos pueda sorprender.


No obstante, dicho argumento no pareció convencer al doctor Sheil, del Instituto de Investigación Forestal de Bogor (Indonesia), y a otros colegas, quienes rebatían los hallazgos del doctor Grim. Así, estos investigadores ponían en duda sus resultados, ya que consideraban sesgados sus datos, pues dudaban de datos obtenidos a partir de los propios consumidores (por norma, hechos a “ojímetro”). Además criticaban el hecho de no haber hecho discrepancias en los datos por género o no discutir el caso de los consumidores de ingentes cantidades de cerveza. En su análisis, este grupo de científicos afirmaba que, de hecho, un consumo moderado de cerveza puede aumentar la creatividad de los investigadores, aumentando su actividad científica, concluyendo que bajas dosis de alcohol abrirían mentes y promoverían la originalidad de sus estudios


Lo que ambos estudios no logran establecer es qué cantidad de cerveza sería la idónea para un máximo de creatividad y un mínimo de ineficiencia. Es de suponer que ésta dependería del género, el tamaño del consumidor, su raza y un sinfín de imponderables, pero no deja de sorprender que ni siquiera en esta cuestión exista un consenso científico. Quizá lo ideal sea suponer lo que el doctor Sheil y sus colegas imaginan, no sin cierta sorna, del caso del doctor Glaser (Universidad de Michigan), quien en 1952 inventó la cámara de burbujas, un sistema con el cual, usando cerveza como fluído conductor, se trazaba el camino de partículas energéticas cargadas. Por este invento el doctor Glaser recibió el Premio Nobel de Física de 1952, pero, ¿Acaso la cerveza sólo sirvió como fluído conductor? Quizá sólo los viejos parroquianos de las tascas cercanas a la Universidad de Michigan lo sepan…


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Escrito por el Dr. Pedro Echeveste


Foto original realizada por Rafolas


http://www.flickr.com/photos/25466188@N04/4382036745/


Fuentes:




  1. Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Cerveza




  2. Wikipedia: http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_countries_by_beer_consumption_per_capita




  3. Grim, T. 2008. A possible role of social activity to explain differences in publication output among ecologists. Oikos 28: 1-4.




  4. Sheil, D., Wunder, S., Jansen, P., Bongers, F., Dudley, R. 2008. Hope for Bohemian ecologists – comments on “A possible role of social activity to explain differences in publication output among ecologists? Web Ecology 8: 103-105.




  5. Glaser, D. A. 1952. Some effects of ionizing radiation on the formation of bubbles in liquids. Physical Reviews 87: 665-665.







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